En medio de los señalamientos de Estados Unidos contra funcionarios morenistas por sus nexos con el narcotráfico y la reaparición de los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, la Presidenta Claudia Sheinbaum culpó a los gobiernos panistas de represión, privilegios, injerencia extranjera y vínculos con el narcotráfico.
Durante su segundo informe de rendición de cuentas, esta vez en el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, la mandataria denunció una ofensiva mediática y campañas digitales de desestabilización atribuidas a sectores de la derecha nacional e internacional.
Asimismo, acusó intentos de injerencia en los asuntos internos del país y convocó a simpatizantes de la Cuarta Transformación a realizar asambleas informativas en todo México para defender la soberanía nacional.
Sin embargo, cuando la titular del Ejecutivo federal pronunciaba su discurso, una lona con la imagen del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, estaba desplegada: «Mexicanos al grito de paz. Claudia Sheinbaum protege a narcogobernantes«.
Las críticas de Sheinbaum Pardo ocurren después de que Fox y Calderón reaparecieron ayer en un mitin de respaldo a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia, donde cuestionaron las acciones del Gobierno federal contra la Mandataria estatal.
La presidenta respondió que los gobiernos surgidos del periodo neoliberal entregaron la riqueza nacional a grupos privilegiados y permitieron que decisiones estratégicas del País fueran definidas desde el extranjero.
«Con Calderón la guerra contra el narco fue planeada desde el exterior y las agencias estadounidenses tenían la puerta abierta, planeaban y operaban en el territorio. No olvidemos el pacto del operativo Rápido y Furioso, que permitió la entrada de miles de armas de alto poder con el pretexto de localizar a los grupos delictivos y que acabaron con la pérdida de vidas de estadounidenses y de mexicanos», señaló.



