En México 68.6 millones de personas tienen una cuenta Afore, lo que representa 52 % de la población, sin embargo, de acuerdo con datos de 2024 de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el (Consar), 17.5 millones no lo saben o no las han reconocido.
Con el objetivo de brindar información clara, oportuna y personalizada que contribuya a una mejor toma de decisiones, la Rectoría General de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) fue sede de la Feria de las Afores (Administradoras de Fondos para el Retiro) 2026.
Durante el evento, asesores coincidieron en que la mayoría de las y los trabajadores desconocen las implicaciones de su pensión. La licenciada Teresa García Maldonado, de Afore Sura, explicó que en ocasiones, los usuarios desconocen en qué ley se pensionarán o incluso, sin identificar en cuál se encuentran registrados.
En esa línea, consideró oportuno comenzar a planear a largo plazo para contar con un fondo suficiente que permita cubrir las necesidades básicas cuando ya no se tenga un empleo formal.
También aclaró que cuando se inicia la vida laboral y no se elige una Administradora de Fondos, la Consar lo asigna a aquella con mejores rendimientos, aunque se tiene la opción de cambiar de institución.
Para definir cuál conviene más se debe prestar atención a tres elementos fundamentales: aportaciones, comisiones y rendimiento, explicó.
“Lo más importante es contar con acompañamiento profesional en el que nosotros somos como el médico de confianza, capaz de orientar de acuerdo a los objetivos personales del cliente”.
Por su parte, la licenciada Leslie Rodríguez Cruz, de Afore Principal, puntualizó que la responsabilidad de la jubilación recae cada vez más en los propios empleados, por lo que señaló indispensable fomentar la educación financiera desde edades tempranas.
“En el futuro, nuestro país enfrentará una ciudadanía envejecida con menos jóvenes activos en el campo productivo, por lo que ahorrar será fundamental para evitar la dependencia económica familiar”.
La licenciada en Diseño de la Comunicación Gráfica, Patricia Hernández Cano, adscrita al Archivo Histórico de esta casa de estudios, valoró este tipo de iniciativas que ofrecen una asesoría personalizada desde el centro de trabajo, sin necesidad de acudir a oficinas externas.
“Es una maravilla, porque luego no hay tiempo y en este caso, gracias a la asesoría recibida pude identificar años de antigüedad y comenzar los trámites necesarios para cuando se acerque mi retiro”.
