La combinación de temperaturas récord, sequía y fuertes vientos ha convertido a España, Francia y Portugal en el epicentro de la peor crisis de incendios forestales del verano europeo.
Más de 320 mil personas han sido evacuadas y cientos de miles de hectáreas han quedado devastadas mientras las autoridades advierten que una nueva ola de calor podría agravar la emergencia.
En España, más de 50 mil hectáreas arrasadas por el mayor incendio forestal de la historia reciente del país, con cerca de 100 mil evacuados, aunque algunas personas comenzaron a regresar a sus viviendas.
Además de decenas de viviendas, cultivos, vehículos e infraestructura rural dañados. Las autoridades consideran que las próximas 48 horas serán decisivas para estabilizar el incendio antes de la llegada de una nueva ola de calor.
En Francia, alrededor de 42 mil hectáreas consumidas por el fuego, una superficie equivalente a cuatro veces el tamaño de París. Más de 220 mil personas evacuadas en la región; algunas estimaciones elevan la cifra nacional a casi 260 mil.
También, se registran más de 240 viviendas destruidas o dañadas, más de 2 mil 500 bomberos, apoyados por militares y aeronaves, combaten el incendio. El fuego generó un inusual pirocumulonimbo, una nube de incendio capaz de producir rayos que originan nuevos focos.






