El Gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, aseguró hoy que las acusaciones en su contra desde Estados Unidos, sobre presuntos vínculos con el crimen organizado, carecen de sustento.
En conferencia de prensa, sostuvo que la versión de que el Gobierno de Estados Unidos lo investiga por esos hechos es una infamia y una nota sin fuentes. «Siempre he actuado con integridad y transparencia, casi sudo agua bendita«.
No obstante, dijo que no tiene que demostrar que cuenta con visa ni tampoco que deba ir a Estados Unidos para probar que tiene visa vigente.
«Tampoco me veo mostrando mi visa para demostrar a un periodista sin fuente que tengo mi visa vigente, ahora si no hay alguna investigación corresponde a las autoridades precisar la información«, subrayó.
«Lo que me pone a salvo es toda una vida, no esta declaración de no vinculación con un grupo del crimen. Ustedes saben, y aquí en el pueblo todos nos conocemos y todos nos sabemos todo. Aquí no se puede ocultar absolutamente nada. Y si hubiese la menor corruptela, fíjense bien, la menor corruptela, la menor complicidad, ustedes hubiesen sido los primeros en enterarse. No necesitan ustedes información de otras fuentes.
«¿A qué lo atribuyo? Creo que el mundo está un poco patas arriba. Hemos escuchado aquí en Sonora lecciones de moral de grandes pillos, así están las cosas ahora. Es una nota más sin fuentes, como muchas otras que, lamentablemente, luego circulan sin absolutamente ningún sustento. Continuaré trabajando, como siempre lo he hecho, y dejaré que esas infamias se topen en algún momento con la verdad», planteó.
Durazo Montaño dijo que ha tenido comunicación reciente con cónsules de Estados Unidos en Sonora y que recientemente tuvo una gira para atender asuntos de aguas negras que llegan a Estados Unidos y buscar medidas de solución.
Aunque aseveró que existen «grupos conservadores» que intentan debilitar el movimiento político al que pertenece, descartó que la versión de sus vínculos con grupos criminales estén ligadas al tema político y se refirió más a una reacción del periodista Steve Fisher de Los Angeles Times a quien el Gobernador desmintió por decir que no podía viajar a Estados Unidos.



